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En camino!

Todo el mundo debe visitar La Manga del Mar Menor en Furgoneta al menos una vez en la vida. Cuando salimos de Euskadi hacia el sur en dirección Dénia y más tarde La Manga, no teníamos ni idea de que nos iba a gustar tanto que nos íbamos a quedar viviendo en esta zona. La verdad es que La Manga del Mar Menor es una verdadera joya del Mediterráneo!

Ya sabemos que se suele poner como ejemplo de zona natural extremadamente explotada en favor del turismo y del negocio inmobiliario. Pero os tenemos que decir que esta zona está llena de entornos naturales que siguen intactos y que la mayoría de los que viven en esta región están haciendo todo lo posible por recuperar poco a poco la salud del Mar Menor.

En esta entrada os vamos a contar la ruta que seguimos en furgoneta y las cosas que más nos gustaron de todo el Mar Menor, que no son pocas! Esta será la entrada general de nuestra aventura y será la introducción desde donde enlazaremos a otras entradas sobre esta zona en las que nos centraremos más en aspectos como el autocaravanismo o furgoneteo en el Mar Menor, los deportes acuáticos como el kitesurf, windsurf o la vela, el buceo en el mar de Cabo de Palos y la reserva marina Islas Hormigas, turismo express por la ciudad de Cartagena y los secretos del Parque Natural Calblanque entre otras cosas.

Aunque primero os vamos a explicar un poco el origen de este maravilloso rincón de la península ibérica para situarnos.

El Mar Menor tiene 180 kilómetros cuadrados de superficie y es la laguna salada más grande de Europa. La franja de 22 km. de largo que separa el Mar Menor del Mediterráneo (o como lo llaman aquí, el Mar Mayor) es lo que conocemos como La Manga del Mar Menor. La Manga es relativamente estrecha ya que mide tan solo 100 metros en su parte mas angosta y alcanza los 800 metros de amplitud en su parte mas ancha.

Hace diez millones de años La Manga no existía y en su lugar solo había una gran bahía. A causa de los movimientos de formación de las montañas comenzaron a surgir volcanes submarinos que dieron lugar a las islas que se pueden ver en su interior:  Mayor o del Barón (1), Perdiguera (2), Ciervo (3), Sujeto (4) y Redonda (5). Ver numeración en el mapa.

A lo largo de los milenios las corrientes del Río Segura arrastraron arena procedente del norte que chocaba contra el Cabo de Palos (6) y se iban depositando sobre las elevaciones volcánicas de Calnegre (7) y Monte Blanco (8) (el punto más alto de La Manga), y así se fue formando el largo y estrecho brazo conocido como La Manga.

El Mar Menor se comunica con el Mediterráneo a través de una serie de canales o golas naturales que renuevan las aguas. A excepción de la gola central El Estacio (9) y la de Marchamalo (10) (o norte) que son ampliaciones artificiales .

Utilización del mapa

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Desde Monte Blanco podremos ver toda La Manga, Cabo de Palos y hasta el Monte de las Cenizas en Calblanque al fondo.

A mediados del XX, la familia Maestre compró en una subasta pública la zona norte de La Manga, y a principios de 1960, compró también la zona sur, comenzando poco después a urbanizarlo. En 1963 La Manga recibió el apoyo de la Ley de Centros de Interés Turístico, y un año más tarde, se construye el primer edificio alto en la entrada de La Manga. A partir de este momento, en plena era del boom turísitico en España y en unos años en los que no se pensaba mucho en las consecuencias ecológicas y medioambientales de tanta construcción, se continuó urbanizando la zona. A pesar de tanta construcción, no ha perdido su encanto y está repleto de rincones preciosos! Y os los vamos a enseñar ahora mismo. Montaros, que arrancamos!

Nosotros vinimos desde el norte (Dénia, Alicante – Podéis leer la entrada en este enlace) así que primero recorrimos todo el litoral del Mar Menor hasta el Parque Natural de Calblanque (11) desde donde fuimos a Cabo de Palos y desde allí recorrimos toda La Manga hacia el norte. Vale la pena comentar que La Manga no está comunicada con San Pedro del Pinatar en el norte, así que la única manera de recorrerla es de sur a norte hasta llegar a Veneziola (12) y después volviendo hacia atrás.

Litoral del Mar Menor

En nuestra llegada a la Manga del Mar Menor en Furgoneta no visitamos las Salinas de San Pedro del Pinatar (13) ni San Javier (14) pero son dos sitios que valen la pena visitar. Así que comenzamos nuestro recorrido la playa de Los Narejos (15), ya que Ger tenía ganas de pegarse una buena sesión de kitesurf.

Cuando llegamos a Los Narejos, ubicada en la población de Los Alcázares conocimos a unos nuevos amigos amantes de este deporte y también de la vida furgonetera que enseguida nos explicaron muchos de los secretos de toda la región. Se llaman Magí y Tere y venían desde el Pirineo Catalán en su VW T4 California acompañados de sus dos perritos. Con ellos compartimos algunos días y nos enseñaron numerosos furgoperfectos y spots para practicar kitesurf de las cuales os daremos todos los detalles en  una futura entradas.

Como veis por las fotografías, el agua estaba planísima y a muy buena temperatura para ser Octubre. El Mar Menor se mantiene más calentito que el Mediterráneo durante esta época del año ya que tiene poca profundidad y poco movimiento y a su vez tiene una alta concentración de sal, por lo que notaremos que flotamos más!

En Los Narejos os recomendamos pasar por Spinosa (16) un centro/escuela de Kitesurf que nos ofrece muchos servicios a pié de playa. Se trata de un bar chill-out con una terraza super agradable para disfrutar en compañía de tus perritos de las puestas de sol. Además también es escuela de kitesurf y podéis alquilar todo tipo de material para la práctica de deportes acuáticos. AQUÍ podéis ver en directo las vistas desde su webcam.

Bajamos un poco hacia el sur de Los Alcázares (17) y aprovechamos para visitar la Estación Náutica del Mar Menor (18) e informarnos un poco más sobre la zona. Allí nos sorprendimos con el dato de que el Mar Menor cuenta con unos 84 km. de playas y 20 bases náuticas! Nos Atendió Dioni quien nos enseño amablemente muchos de los detalles con los que cuenta esta zona. Es curioso mencionar que Dioni desde la Estación Náutica del Mar Menor nos informó mil veces mejor sobre las virtudes de esta zona que las oficinas de información turística. Muchas gracias Dioni por tan valiosa información, sin duda nos sirvió para sacarle el máximo provecho al Mar Menor.

Gracias a él pudimos saber que los platos típicos locales son el mújol, la lubina, la dorada y el langostino. El mújol es el ingrediente principal de varias preparaciones tradicionales en la región. Se suele preparar asado, a la espalda, a la sal o en el famoso caldero.

Pero el aperitivo simbólico de la costa murciana  y que se viene haciendo desde los años de ocupación del Imperio Romano desde hace más de 2.000 años son los salazones y en concreto la hueva de mújol. Que confesamos que aun no hemos probado!

Con muchísima información bajo el brazo, seguimos bajando hacia el sur y un poco antes de Los Nietos (19) nos encontramos con Las Salinas de Lo Poyo (20). Están abandonadas, pero no íbamos a ver las salinas sino a conocer un spot de kitesurf guiados por nuestros nuevos amigos fugo kiters.

Una anécdota interesante al intentar llegar a la playa de Los Nietos, es que nos adentramos por un camino de tierra que supuestamente nos llevaba a la costa. Pero nos encontramos con la sorpresa de que el camino se iba elevando sobre el terreno y de pronto ese camino se terminaba! Así que nos tocó volver en caravana de T4s marcha atrás y teniendo mucho cuidado por la estrechez! Entre risas y nervios lo conseguimos sin mayor problema. Para compensar, el Mar Menor nos regaló una puesta de sol espectacular y volvimos al spot al día siguiente después de aparcar en las calles que están más hacia el norte de Los Nietos.

Es un sitio en plena naturaleza super tranquilo en el que Ger estuvo haciendo kitesurf y Ceci dibujando plantas, mientras Miga y Conga echaron unas carreras y luego se quedaron descansando.

Continuando con nuestro recorrido del litoral, llegamos a Mar de Cristal (21). La verdad que ese nombre cobra todo el sentido cuando vemos el Mar Menor desde aquí. Nunca lo hemos visto tan tranquilo. Realmente parece de cristal. Eso es porque entre la Punta de los barracones y La Punta del Plomo se forma una pequeña bahía que mantiene las aguas de la playa completamente quietas.

En la parte oeste de Mar de Cristal hay una amplia zona con calles que no se llegaron a urbanizar repletas de furgoperfectos y encontramos un sitio especialmente bueno, que os contaremos en la entrada sobre los furgoperfectos en los que pernoctamos. Allí dormimos muy bien y por la mañana nos encontramos con que estábamos junto a la Punta Lengua de Vaca (22), que fuimos a visitar con nuestras perritas.

Es el único delta existente en la laguna salada y cuenta con unos caminos de madera y también pistas para recorrerlo en bicicleta. Llama mucho la atención el color tan rojo de la tierra y las extrañas (para nosotros) especies de plantas. Incluso nos encontramos una mantis religiosa paseando como nosotros!

Desde aquí también nos sorprendió un ensayo de exhibición de los aviones de La Patrulla Águila. Con sus piruetas imposibles, vuelos en formación y caídas libres que nos dejaron sin aliento! La Patrulla Águila tiene su base aérea en San Javier y es muy común verlos desfilar y entrenar sus maniobras prácticamente a diario sobre las aguas del Mar Menor y el Mediterráneo.

Cala Reona y Parque Natural de Calblanque

Si continuamos hacia el Este en dirección al Mar Mediterráneo, nos encontramos con tres opciones. Hacia el sur Cala Flores (23), Cala Reona (24) y Calblanque (11); siguiendo hacia el Este está Cabo de Palos (6) y si desde allí continuamos hacia el Norte, nos adentramos en La Manga del Mar Menor. Antes de hacer eso, nosotros bajamos hacia Cala Reona y Calblanque, que resultaron ser de nuestras zonas favoritas! Cuando vengáis no dudéis en visitarlas… Sabréis por qué nos gustaron tanto. Encanto asegurado tanto de día como de noche.

Nuestra primera parada fue Cala Reona (24). Es una pequeña cala que nos gustó muchísimo, tanto que pernoctamos varias veces allí (más detalles en la entrada sobre nuestros furgoperfectos favoritos). Ya la habéis visto en la foto de portada de esta entrada, preciosa.

Es un sitio perfecto para practicar snorkel  ya que se puede ver mucha vida marina junto a las rocas. Y la visibilidad es buenísima! Ceci disfrutó especialmente de este sitio en el que puedes desayunar, andar unos pasos y meterte en el mar!

Aquí también comienza un sendero por los acantilados hasta llegar a las playas de Calblanque (25) que os contaremos con detalle en otra entrada y que os recomendamos muchísimo!

Además de poder ir a pie por el sendero desde Cala Reona, también se puede ir a Calblanque en nuestra furgo o autocaravana. Eso sí, os recomendamos que consultéis el mapa y no confiéis ciegamente en el GPS o podéis acabar como nosotros, en una pista para bicicletas! Gran parte de la vía oficial de acceso a Calblanque está sin asfaltar por lo que debéis ir relajadamente.

Calblanque tiene una gran diversidad ecológica: cuenta con sistemas de dunas, arenales, saladares, charcas salineras, calas y acantilados. Y destaca el Monte de las Cenizas (26), cuya silueta es visible desde todo el parque e incluso desde La Manga y las Salinas de Marchamalo (27).

La primera playa que visitamos fue Cala Magre (25). Llegamos a través del sendero que nos lleva desde cala Reona bordeando todo el mediterráneo por unos acantilados preciosos; aunque también se puede llegar en furgo y aparcar, ya que tiene un pequeño parking.

Realmente de todas la playas que os vamos a enseñar, no tenemos una favorita, ya que todas ellas son sencillamente increíbles. No hay apenas nada que recuerde la presencia del ser humano, es plena naturaleza en estado puro!

Como veis el paisaje es espectacular. Podríamos estar en el Sudeste Asiático o en Brasil!

En todo el parque hay numerosas pistas para practicar senderismo y llegar a los puntos más altos desde donde poder tomar fotografías panorámicas como ÉSTA. O para llegar a las calas más recónditas y escondidas, que hay muchas! También se pueden hacer en bicicleta. Aunque si vais a pie o en bici os recomendamos hacerlo en las horas menos calurosas y estando bien provistos de agua, ya que apenas encontraréis nada de sombra en vuestro camino.

Cala Arturo (28) tiene una formación rocosa de color claro llamada Punta Blanca. Se puede subir sin dificultad y desde arriba tenemos unas vistas preciosas de gran parte del parque. (Os recordamos que las fotos de las galerías se pueden ampliar haciendo clic en ellas).

Más hacia el Oeste, tenemos la Playa de Punta del Cojo (29). Que cuenta con un parking con techos de paja que se agradecen muchísimo. Desconocemos si estos parkings son de pago en temporada alta, ya que nosotros estuvimos en Octubre y Noviembre. Desde el parking a la playa fuimos por unas pasarelas de madera que protegen frágil ecosistema de las dunas.

En esta playa estuvimos muy a gusto y Ger se pegó una buena navegada de kitesurf como pudisteis ver en el video que publicamos anteriormente.

Es una playa muy amplia y con sitio de sobra para todos. Había unas cuantas familias con perritos, todos muy tranquilos descansando. En general vimos perritos en todas las playas del parque, todos portándose bien y sin molestar a nadie. Estaban todos vigilados de cerca por sus familias humanas. Así que el ambiente hizo que nos sintiéramos muy bien acogidos con Miga y Conga.

Cabo de Palos

Una de las zonas con más vida y actividad, tanto en verano como en invierno es Cabo de Palos (6).

Es un pueblo que en su origen fue un poblado de pescadores y hoy es sobre todo un centro turístico conocido por su oferta gastronómica y como destino de buceo. Se encuentra muy cerca de la Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas, considerado el mejor destino de buceo en le Mediterráneo de toda Europa.

El puerto de Cabo de Palos es pesquero y deportivo. Y cuenta con numerosos restaurantes y bares con terrazas, desde las que poder ver el Mediterráneo y toda la actividad del puerto. Si venís por esta zona no dudéis en visitar el centro de Buceo Balkysub (31) en donde podréis visitar a Ger.

Una visita que no podéis dejar pasar aquí es el faro de Cabo de Palos (30). Despertamos allí varias mañanas admirándolo después de dormir en el furgoperfecto junto a él, y tanto el faro como la cala a sus pies nos encantan.

En el puerto de pescadores encontraréis varios restaurantes, como os hemos dicho antes. Es la ocasión perfecta para probar el caldero! Nosotros lo probamos en el restaurante La Tana, recomendados por los dueños del chiringuito del faro de Cabo de Palos. Que por cierto fueron majísimos!

Nos pusimos las botas y estaba todo delicioso! El caldero es un arroz meloso con un sabor a pescado y a ñoras muy característico.

Todos los domingos por la mañana en Cabo de Palos hay un mercadillo (32). Es bastante grande y acoge todo tipo de puestos. Desde puestos de artesanía, fruta y verdura, juguetes, ropa, accesorios y hasta de pescado en salazón y encurtidos. Se pueden encontrar todo tipo de cosas útiles para nuestro viaje y a buenos precios.

Muy cerca de Cabo de Palos están las Salinas de Marchamalo (27).  A las que podemos ir paseando en bici y que los aficionados a la fotografía disfrutarán especialmente ya que los reflejos de los montes de Calblanque en el agua salada son muy nítidos.

La Manga del Mar Menor

En La Manga la única vía de comunicación por carretera es la Gran Vía de La Manga, que la recorre desde Cabo de Palos hasta finalizar en La Veneziola (12). Y sinceramente nuestra recomendación es que os dejéis llevar y paréis donde os apetezca! Solo tened en cuenta que en vuestra ida el Mar Menor queda a vuestra izquierda y el Mediterráneo a vuestra derecha. Tenéis mil sitios para aparcar y pasar la noche sin que nadie os moleste.

Nuestra primera parada obligatoria (por su fama en el mundo del kitesurf) fue la Isla del Ciervo (33). Allí está la escuela de kitesurf MasKite (34) en donde además de cursos, ofrecen material de alquiler para varios deportes acuáticos. Es un sitio idóneo para aprender kitesurf por la tranquilidad y poca profundidad de sus aguas. Por cierto, si tenéis pensado aprender los secretos de este deporte, no dudéis en visitar la escuela MasKite. Ger va a estar dando cursos de Kite en este centro durante esta temporada 2016 y es muy posible que os enseñe él personalmente. Incluso podéis comentarlo a la hora de hacer la reserva de vuestro curso. El estará encantado de transmitir la pasión por este deporte a otros caminantes de la carretera.

También a pie de arena tenemos el ZM un local con una terraza enorme y vistas inmejorables, sobre todo para ver las puestas de sol! Dentro del bar, junto a los baños hay una ducha en la que quitarte la sal y la arena… ¿Y por qué no? Pegarte una buena ducha que agradecimos muchísimo.

Esta playa tiene un brazo de arena que parece señalar la Isla Del Ciervo. Esto es porque hace años una carretera unía la playa con la isla. Dicha carretera se derrumbó pero ahora se puede ir caminado hasta la isla, como podéis ver que hacen un grupo de jubilados en las fotos. Algo que tenemos pendiente de hacer cuando vuelva el calor es cruzar a la isla ya que en la isla te puedes dar baños de barro ricos en sales minerales.

La siguiente cala que nos encontramos en el lado del Mar Menor es la Cala del Pino (35), una de las favoritas de los habitantes locales. Es el único bosque natural que queda en toda La Manga y al tratase de unos pinos bajitos y muy compactos, dan una sombra muy densa que se agradece mucho!

Gracias a eso y a las aguas especialmente calmadas y a los columpios infantiles, se convierte en una de las playas favoritas para las familias con niños. Hasta el punto de que (nos han dicho) que en verano se llena! Así que toca madrugar si queréis coger los mejores sitios. Es un sitio ideal para sacar fotografías de las impresionantes puestas de sol del Mar Menor.

Otra parada muy recomendable es el mirador de Monte Blanco (8). Es el punto más alto de La Manga y desde allí tomamos la segunda foto de este artículo y se puede ver toda La Manga hasta el Cabo de Palos y el Monte Cenizas de Calblanque! Podremos subir en nuestra furgo siguiendo las indicaciones hacia Monte Blanco y después subir la escalinata hasta el mirador.

A partir de aquí simplemente fuimos saliendo hacia una y otra costa disfrutando de todos los paisajes. A veces muy urbanizados y otras veces totalmente vírgenes.

Fue en estas salidas improvisadas donde encontramos muchos furgoperfectos increíbles. Así que no tengáis miedo, que no hay perdida posible! No os dejéis engañar por altos edificios en algunas partes de la Gran Vía, porque puede que detrás de ellos esté la playa de vuestros sueños!

Ya casi llegando al final nos encontraremos con el Puente de La Risa (36). ¿Por qué tiene este nombre? Pues la verdad que no puedes evitar que te dé la risa (y también un poco de canguelo) al cruzarlo! Y en furgo o autocaravana mucho más!

Como veis en las fotos tiene mucho desnivel y hay que cruzarlo con cuidado y sin prisas, pero definitivamente merece la pena.

También porque es la única manera de llegar al final de La Manga por carretera. En esta zona hay chalets de lujo con sus jardines así que es una zona muy tranquila. Tanto que aprovechamos para aparcar en una calle discreta que daba a las salinas y allí hicimos la comida, Ger navegó con su cometa un rato con aguas completamente planas y comimos tranquilamente con vistas a las salinas.

Las vistas a los humedales y salinas de San Pedro del Pinatar (13) son preciosas, con abundantes aves acuáticas. Y hasta tuvimos la suerte de ver algún flamenco. También es un buen sitio para practicar kitesurf y disfrutar de las vistas desde el agua.

Deportes al aire libre

Por su situación geográfica, en La Manga llueve poquísimo y tiene una temperatura media anual bastante templada. Cuenta con más de 3000 horas de sol al año. Así que como podéis imaginar, la oferta de deportes al aire libre es enorme. Especialmente los deportes acuáticos.

Es una zona que puede ser muy ventosa haciéndola perfecta par la práctica del kitesurf, windsurf o vela. Y en días sin viento podemos practicar kayak o SUP sobre las aguas tranquilas del Mar Menor, y surf o paddle surf sobre las olas del Mediterráneo.

Pero si en vez de deslizarnos sobre el mar, lo que queremos es explorar debajo de él, también es un área idónea par el buceo y snorkel. 

De hecho, estamos en plena Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas, que es un espacio natural submarino protegido de unos 19 Km2. Tiene una gran diversidad biológica y sus fondos están en un excelente estado de conservación. Destacan especialmente las grandes praderas de posidonia y las colonias de corales en las que viven numerosas especies vegetales y animales y no es raro encontrarte con delfines, meros de grandes dimensiones, espetónes, etc. Por todo esto los fondos marinos de la reserva han sido declarados mejor destino de buceo del continente europeo en 2015. Por cierto, ¿Veis la foto de los delfines de la siguiente galería? La sacó Ger hace unas semanas. Ha sido una de las experiencias más gratificantes que ha tenido en su vida, poder disfrutar y nadar con una familia de delfines en libertad.

Además de la gran cantidad de vida marina, hay abundantes restos arqueológicos en los fondos entre los que destaca el Naranjito. Un barco cargado de naranjas que se hundió en 1946 y que pueden visitar los buzos más experimentados dada la profundidad a la que se encuentra.

Próximamente os contaremos nuestra fantástica experiencia de bautismo de buceo (en el caso de Ceci) y regreso a una pasión de la infancia (en el caso de Ger) de la mano de la Escuela de Buceo Balkysub. Que podéis encontrar en el puerto de Cabo de Palos, haciendo salidas diarias en las que lo primordial es la seguridad y el disfrute.

En tierra firme tampoco nos aburriremos! Hay muchas sendas para recorrer en Calblanque y en cualquiera de las salinas tanto a pie como en bicicleta. Además de que toda La Manga cuenta con carriles-bici en ambos sentidos y al no tener apenas desniveles, el paseo se hace muy agradable.